viernes, 2 de marzo de 2007

La Arqueología

La Arqueología

Para tener una idea de la arqueología en Foucault, es necesario remitirse a la historia, particularmente a una herramienta investigativa muy usada por la misma: el documento. De ésta, sostiene que la tarea de la historia o, más bien, de los historiadores, no es interpretarlo ni mirar si es veraz o si tiene valor expresivo, sino trabajarlo desde el interior y elaborarlo.

La ausencia del ejercicio interpretativo conjuraría la subjetividad entendida como una propuesta de sentido o de significado, es decir, la atribución particular como resultado de una actitud analítica y autoreferencial de un sujeto. Al mismo tiempo, restituye la objetividad, no como una pretensión de una verdad dogmática o preescriptiva, sino como la configuración de la economía de una realidad y no la realidad, entendida esta última como algo universal, mientras que la primera sería particularmente objetiva y que se resuelve en la subjetualidad del ojo que enfoca el objetivo y determina qué desea mirar.

En esta instancia, entra en escena la arqueología como una tendencia de la historia con una función muy particular: la restitución del discurso histórico. Esto tiene varias consecuencias.

Primero, la multiplicación de rupturas en la historia, es decir, no sólo es la caída de Bastilla, por ejemplo, lo que da inicio a la Revolución Francesa, sino que son una serie de acontecimientos no planeados de carácter ideológico, político, cultural que las fuerzas de la conservación no logra resistir y que, por tanto, la fracturan; el asunto es que sólo que conoce la más universal y tenemos poco conocimiento de otras rupturas y de las motivaciones detrás de ellas.

Segundo, la noción de discontinuidad ocupa un lugar mayor en las disciplinas históricas; lo que significa que, debido a las inadvertidas mutaciones orgánicas del espacio y el tiempo, se asumen valores o formas colectivas del pensamiento que anteriormente eran inpensables. Por ejemplo, el principal verdugo del cristianismo en sus inicios, Roma, finalmente termina convertido. ¿Cuál o cuáles fueron las auténticas rupturas que tuvieron como consecuencia esta discontinuidad?

Tercero, el tema y la posibilidad de la historia global (la historia estereotipada) comienzan a borrarse, y se esbozan los lineamientos diferentes y nuevos de una historia general (distintas series, fracturas, umbrales, cortes, mutaciones, etc). Esto implica un derrumbe de los íconos, de las versiones de las narraciones históricas, de los valoras culturales y se instaura el espíritu de la sospecha y el escepticismo.

Y finalmente, la historia nueva encuentra cierto número de problemas metodológicos en los procesos investigativos, muchos de los cuales le eran ampliamente preexistentes, pero cuyo manejo la caracteriza ahora.

No hay comentarios:

 
Información de la pata